jueves, 9 de junio de 2016
Haciendo Balance
Llega un momento en la vida de una mujer en la que después de pasar años dedicándose a la pareja y a los hijos se da cuenta de que se ha olvidado de ella misma. No creo que se a yo la única a la que le suceda esto.
Siempre pendientes de la casa, de los hijos, de la pareja, del trabajo..., pero...¿pensamos las mujeres de hoy en día en nosotras?
Quizá sea bueno, de vez en cuando, hacer balance de nuestra vida y saber si realmente estamos haciendo lo que en la vida queremos hacer. A mi parecer a veces nos olvidamos de que solo se vive una vez y de aquel famoso "carpe diem".
Sacrificamos muchas cosas de nuestra vida por nuestros hijos y por las personas de nuestro alrededor y cuando queremos darnos cuenta nuestros hijos ya han crecido...¿y nosotras? ¿Hemos crecido nosotras como personas? ¿Hemos hecho realmente en cada momento lo que queríamos hacer? ¿O nos hemos olvidado de eso?
Hagamos balance de vez en cuando! Quizá de esa manera seamos más felices!
domingo, 21 de febrero de 2016
¿Como que uno no es ninguno?
Una de las cosas que más rabia me da es que cuando voy por la calle y me encuentro con alguien conocido se dedique a darte consejos o te indiquen lo que tienes que hacer con tu vida como si existiera un patrón que todo el mundo tenemos que seguir.
Desde el momento en que te ven que vas con pareja la pregunta que te hacen es..."¿Para cuando la boda?", una vez que te has casado o estás junta y llevas más de un año viene la siguiente.."¿Para cuando esperas a traer familia?", y cuando vas con tu niña de la mano viene la que más me irrita: "¿Para cuando un hermanito?...mujer, que una no es ninguna!". Y entonces es cuando a mí me dan ganas de contestar: "¿Perdona?¿Que una no es ninguna?¿Y eso quién lo dice, tú?".
Una te cambia la vida desde el minuto uno de su existencia, desde la primera vez en que te mira de esa forma tan dulce y tú, todavía sin saber ni cómo actuar, estudias la manera de cogerla por primera vez...
Una es pasarte las horas contemplándola dormir en su cuna y querer que se detenga el tiempo mientras piensas en cómo será esa criaturita de mayor, es cogerla en brazos y sentir la fragilidad de su diminuto cuerpo mientras te viene ese olor tan peculiar que tienen los bebes...
Una es quedarte con la boca abierta la primera vez que pronuncia la palabra "mamá", como si en vez de hablar tu idioma, ese ser estuviera descubriendo un idioma nuevo, es saltar de alegría porque por fin lo ha dicho, por fin lo ha pronunciado....
Una es levantarte una y mil veces por las noches para calmarla cuando llora o arroparla cuando hace frío, son muchas nanas cantadas intentando que se duerma mientras ella te mira con los ojos como platos pidiéndote jugar con ella...
Una es la preocupación de que no le baje la fiebre y salir corriendo con ella de madrugada....
Una es la alegría de verla dar sus primeros pasos y al mismo tiempo estar en un sinvivir para que no se de con el pico de la mesa..
Una es la impaciencia por verla salir de la guardería en su primer día porque dos horas te parecen un mundo a ti que llevas dos años sin separarte de ella ni un sólo instante...
Una es dedicarle horas a enseñarle a cómo se coge un lápiz mientras ella te dedica sus mejores obras de arte...
Una es aprender a ponerte seria con ella y reñirla cuando se lo merece mientras le estás enseñando valores como el respeto, la comprensión, la paciencia y la seguridad en sí misma.
Una es el orgullo que se siente cuando te abraza y te da un beso al llegar del colegio mientras te explica sus aventuras diarias, es la satisfacción que se siente cuando hablas con sus maestros y te dan la enhorabuena por la hija que tienes...
Una son horas de juegos y risas en la alfombra del salón mientras merendamos..
Una es la que te enseña que a veces los adultos no sabemos disfrutar de lo más sencillo e importante en la vida: jugar, reír, soñar, compartir...
Una es la que te empuja a hacer muchas cosas que si no fuera por ella no harías..
Una es aprender a tener paciencia y sorprenderte de que tienes más de la que jamás te habrías imaginado...
En definitiva...para mi " UNA LO ES TODO".
Es mi felicidad, lo más grande que tengo: MI HIJA.
¿Quién se atreve a decirme ahora que "una no es ninguna"?
domingo, 7 de febrero de 2016
¿Somos machistas las mujeres?
Hoy en día nos resulta habitual escuchar hablar sobre el machismo de muchos hombres en cualquier programa de televisión, en las redes sociales, en una conversación cotidiana...
Normalmente las mujeres somos las primeras que acusamos a los hombres de machistas pero...¿nos hemos parado a pensar alguna vez que muchas de nosotras también somos machistas?
En los actos de nuestro día a día, en nuestra forma de pensar y de actuar, las mujeres también somos algo machistas aunque no nos demos cuenta de ello. Quizá nos ocurre porque a las mujeres de mi generación todavía nos han educado viendo a nuestra madre ejerciendo labores en nuestra casa (aunque también trabajara fuera de casa) mientras que nuestro padre no sabía ni en qué armario de la cocina se guardaba la sal.
Aunque las mujeres de nuestra generación hemos avanzado mucho respecto a nuestras madres en ese sentido, muchas veces seguimos prefiriendo hacer según que cosas nosotras antes que mandárselas a ellos. Con esto no quiero decir que los hombres no ayuden en casa, que sí que lo hacen, simplemente es que hay veces que no acaban de hacer las cosas como a nosotras nos gusta y preferimos hacerlas nosotras por ellos.
No me digáis que no da rabia encontrarte la colada mal tendida y saber que te vas a tener que dedicar a planchar mucho más rato sólo porque nuestra pareja, nuestro "marido moderno", nos ha hecho el favor de tenderla...! ¿Pero a quién queremos engañar? Nosotras presumimos de que nuestras parejas nos ayudan, de que les tenemos bien enseñados, en definitiva de haber qué mujer es la que tiene al marido ideal.
Sí, no me digáis que no...! Nos encanta presumir de lo modernas que somos, es como una competición..!
Lo que sí hay que decir es que igual que hay muchas cosas que a algunos hombres no se les dan bien, hay otras que las hacen mejor que nosotras. Todo hay que decirlo. Pero hay una cosa de la que presumimos las mujeres y creo que llevamos razón: los hombres no saben hacer dos cosas a la vez. Se agobian. Vamos a ver...¿Cuantas de vosotras no ha estado al mismo tiempo hablando por el móvil, haciendo la comida y vigilando a su bebé al mismo tiempo? Pues todas! Y no se nos pega la comida! A ellos sí!
Las mujeres estamos acostumbradas a hacer un montón de cosas a la vez sin agobiarnos..
En fin, en lo que creo que estamos todas de acuerdo es en que "¡vivan los hombres modernos!", los que saben cocinar, planchar, limpiar, cuidar de los hijos, tender la ropa...(cada uno a su manera)...
Y también estaremos de acuerdo en que muchas de nuestras madres y nuestras abuelas hubiesen querido que en su generación los hombres les ayudaran tanto como nos ayudan ahora los nuestros...¡Al menos que superan dónde estaba la sal!!
¡Hasta la próxima!
domingo, 31 de enero de 2016
NOSTALGIA
Echo la vista atrás y se produce una sacudida de emociones en mi cabeza tan fuerte que parece un terremoto. Y como pasa en todos los terremotos hay cosas que se pueden recuperar y otras que se han perdido o que es mejor olvidar.
De los recuerdos que me encuentro quiero quedarme con los que realmente merecen la pena recoger.
Me quedo con la imagen de aquella maestra que me enseñó algo más que matemáticas, con la que me enseñó valores como el respeto al prójimo y al saber estar. Me quedo con el recuerdo de las risas y los juegos a la hora del recreo en el colegio, con los amigos, que aunque sé que están lejos, siguen ofreciéndome su amistad y todavía se preocupan, después de tantos años, de cómo me va la vida.
Me quedo con el recuerdo de aquellas mariposas en el estómago que se sienten cuando alguien, siendo yo adolescente, me dio el primer beso. Lo recuerdo como algo simple, pero todavía lo recuerdo.
Me quedo con los veranos en la playa, aquellos en los que me tostaba al sol sin importarme si me quemaba o no. Con la caricia de la brisa del mar en mi cara mientras escuchaba mi canción favorita del verano.
Me quedo con las charlas que tenía con compañeras de trabajo en las que alguna que otra me aconsejaba diciéndome que en la vida hay que saber tener mano izquierda. Cuanta razón llevabas amiga..! , pero yo en ese momento todavía era joven y tenía que aprender a calmar mi impulsividad.
Me quedo con los nervios que provocaban en mi la mirada de alguien que se cruzó en mi vida y desordenó tanto mis sentimientos que no sabía qué caminó escoger. Me quedo con la duda de no saber qué hubiese pasado, aunque también me quedo con la satisfacción de que el que hoy está a mi lado supo luchar por mí y me demuestra todos los días que me quiere.
Y ahora quiero quedarme con aquellos recuerdos que pesan más, a los que les tengo un sitio especial en mi corazón:
Quiero quedarme con la sorpresa que provocó en mí el embarazo de mi hija, con el momento en que le miré a él a los ojos y me dijo: "Pa lante". Con el momento en que hecha un manojo de nervios y a mil kilómetros de distancia se lo dije a mis padres, con la ilusión que desprendían sus chillidos al saber que iban a ser abuelos.
Y como no, me quedo con el recuerdo más hermoso que puede tener una mujer: la primera vez que vi a mi hija: indefensa, débil, pequeña y desnutrida, pero que supo a través de su instinto buscar el calor de mi pecho. Que cosquilleo..., que sonido más dulce..., que sensación tan extraña..
Me quedo con las personas que en mi día a día me sacan una sonrisa del rostro...eso es una buena terapia dicen.
Me deshago de los malos momentos. No los quiero. Pesan demasiado y no merece la pena cargar con ellos. Eso sí: me quedo con la lección aprendida, esa de que hay momentos en nuestra vida en que nos pegamos batacazos enormes y de que sólo nosotros tenemos que tener la capacidad para levantarnos. Que habrá personas que estarán para ayudarte a que el esfuerzo de levantarte sea menor, o simplemente te ayudarán a curar tus heridas, pero que quién tiene que hacer el esfuerzo es uno mismo. Esa lección que me enseñó a ser consciente de que seguramente que volveré a caerme otra vez en el transcurro del camino pero que cuantas más veces te caigas, más rápido debes aprender a levantarte. Que hay que luchar por lo que uno quiere. Que lo que realmente merece la pena no se consigue fácilmente.
En fin..., un día como hoy, con treinta y tres años que cumplí ayer, echo la vista atrás y se produce en mi una morriña, un sentimiento, quizá un nudo en la garganta. Un día como hoy, echo la vista atrás y se produce en mi esa palabra tan bonita: NOSTALGIA.
domingo, 24 de enero de 2016
La mujer como elemento de marketing
¿Nos hemos parado a contar cuantas veces al día aparece la imagen de una mujer en la televisión o en otros medios de comunicación? Ni nosotras mismas nos damos cuenta de lo que la imagen de una mujer puede beneficiar a una gran empresa. Pero...la pregunta es: ¿Nos sentimos utilizadas por ello? A mi forma de ver no.
Con esto no quiero decir que debamos escandalizarnos porque utilicen nuestro físico como reclamo a la hora de hacer marketing sino que ni tan siquiera lo apreciamos.
A la hora de publicar según que anuncios, la mujer aparece como un elemento de seducción y, gracias a eso, se suele incitar al cliente para que compre el producto. Por ejemplo en los anuncios de perfumes. Sí, es verdad, también hay anuncios en las que ellos son protagonistas y nos alegran la vista con esos cuerpos, y esos ojos que tienen algunos..! Pero a la hora de utilizar la imagen de un hombre o de una mujer para hacer marketing...Creo que nosotras ganamos ¿no?
No solo en televisión aparece la mujer como un gancho para captar clientes, también puede aparecer en cualquier punto de venta de cualquier empresa importante. Por ejemplo en un centro comercial. Normalmente cuando nos encontramos con promociones en los centros comerciales suelen ser mujeres jóvenes y guapas las que se acerquen a nosotras para ofrecernos el producto. Sí, también se puede dar el caso de que sean chicos, pero rara vez los he visto yo.
Con esto no quiero decir que debamos escandalizarnos porque utilicen nuestro físico como reclamo a la hora de hacer marketing sino que ni tan siquiera lo apreciamos.
A la hora de publicar según que anuncios, la mujer aparece como un elemento de seducción y, gracias a eso, se suele incitar al cliente para que compre el producto. Por ejemplo en los anuncios de perfumes. Sí, es verdad, también hay anuncios en las que ellos son protagonistas y nos alegran la vista con esos cuerpos, y esos ojos que tienen algunos..! Pero a la hora de utilizar la imagen de un hombre o de una mujer para hacer marketing...Creo que nosotras ganamos ¿no?
No solo en televisión aparece la mujer como un gancho para captar clientes, también puede aparecer en cualquier punto de venta de cualquier empresa importante. Por ejemplo en un centro comercial. Normalmente cuando nos encontramos con promociones en los centros comerciales suelen ser mujeres jóvenes y guapas las que se acerquen a nosotras para ofrecernos el producto. Sí, también se puede dar el caso de que sean chicos, pero rara vez los he visto yo.
Y si reflexiono sobre esto me pregunto..¿ Por qué la mujer no pide un plus a la hora de aceptar un trabajo así? Porque está claro que con nosotras los empresarios tienen un valor seguro! Vendemos más! Sólo por ser mujeres! ¿Lo habéis pensado alguna vez?
No quiero que quien lea esto se crea que soy una de esas locas feministas que sólo piensa en la lucha de clases y todo eso....pero es que...es curioso!
Además, como ya dije en otro post, las mujeres a según qué edad y en según qué circunstancias lo tenemos verdaderamente difícil para encontrar un puesto de trabajo en condiciones.. ¿Por qué no le echamos un poco de cara?
En fin...ya sé que muchas pensarán que ya querrían ellas ganar lo que ganan según que modelos...pero y las que no son modelos?
Otra de las cuestiones sería hasta donde tiene que llegar una mujer para gustar al público con su imagen...eso es otro tema: delgadez, dietas, photoshop....
¿Dónde se encuentra su dignidad como mujer y decir hasta aquí y de aquí no paso?
Pero eso mejor lo dejamos para otro día.
domingo, 17 de enero de 2016
"Madres, madrecitas y madrazas"
Seguro que todo el que lea esto habrá escuchado alguna vez aquello de "Madre no hay más que una" pero...hasta qué punto es cierto ese dicho? o mejor...¿cómo debe de comportarse una madre para que realmente un hijo piense eso? Pues si ese dicho fuera cierto se supone que no existiría el de que hay "madres, madrecitas y madrazas".
En primer lugar quiero decir que para mí la palabra "madre" es muy grande e implica muchas cosas. Simplemente por dar a luz a un hijo no se es madre.
¿Y qué se espera de una madre? ¿Sólo que sepa criar a un hijo cuando es pequeño, vestirlo y sacarlo a pasear? ¿Cuando acaba el papel de madre en una mujer? En mi opinión no debe acabar nunca. Tener un hijo para mi no sólo es cuidarlo cuando es pequeño, tener un hijo es algo más. Hay que saber darle lo que necesita en el momento en que lo necesita, aunque ese hijo sea ya adulto. Y si eres una buena madre y conoces bien a tu hijo sabrás, incluso sin preguntarle, si le pasa alguna cosa por la cual tú como madre debas preocuparte o simplemente ofrecerle tu apoyo.
Es muy bonito presumir de hijos y de nietos... pero cuantas mujeres hay (y por eso lo del título) que no ofrecen su cariño y su preocupación en momentos críticos de la vida de su hijo? No es mi caso, pero conozco alguno que otro.
Tener en quien refugiarte en momentos complicados de la vida, tener quien te aconseje cuando pasas por alguna duda o tienes algún problema, tener quien te pase una mano por encima del hombro o simplemente te haga una caricia y te dé un abrazo para que sepas que está ahí, para hacerte sentir que aunque seas adulto sigue preocupándose por ti...para mí eso es tener no una madre, sino una "madraza".
No hace falta parir a un hijo para darle todas esas cosas, ni hace falta tener el mismo ADN que tenga tu hija o tu hijo, para darle todo eso únicamente hace falta "amor".
Yo no llevo el mismo ADN que tiene mi madre, ni me ha podido dar su color de ojos o sus labios, por ejemplo. Pero me ha dado algo más importante que todo eso, me ha dado todo lo que conlleva el significado de esa palabra que antes he mencionado: "Amor".
Lo que sí es cierto, y yo que también soy madre puedo decirlo, es que a ser madre no nos enseña nadie. Nos enseña la experiencia y el tiempo. Ojalá los niños vinieran con un libro de instrucciones donde pusiera qué hacer si llora cuando es bebé o cómo actuar cuando ya tienen cinco o seis añitos y empiezan a sacar su genio. Todo sería mucho más fácil.
Lo que sí que tengo claro es que, aunque no sepa actuar en según que ocasiones, sí voy a saber hacerlo cuando necesite protección, ayuda y cariño tenga la edad que tenga y esté donde esté. Voy a ser una de esas madres pesadas que van a estar todo el santo día llamando por teléfono porque sé, que cuando ella sea adulta, sabrá valorarlo y me lo agradecerá.
Quiero hacerle un pequeño homenaje y a mi madre y decirle que ella ha sido y seguirá siendo mi mejor maestra:
Gracias mamá por ser como eres, por estar siempre ahí cuando te he necesitado, por tu paciencia, tu rectitud y tu cariño. He aquí una muestra de que no hace falta dar a luz a un hijo para ser una buena madre (con estas lineas también incluyo a mi padre). Os quiero mucho.
Todo mi respeto a todas las madres del mundo.
En primer lugar quiero decir que para mí la palabra "madre" es muy grande e implica muchas cosas. Simplemente por dar a luz a un hijo no se es madre.
¿Y qué se espera de una madre? ¿Sólo que sepa criar a un hijo cuando es pequeño, vestirlo y sacarlo a pasear? ¿Cuando acaba el papel de madre en una mujer? En mi opinión no debe acabar nunca. Tener un hijo para mi no sólo es cuidarlo cuando es pequeño, tener un hijo es algo más. Hay que saber darle lo que necesita en el momento en que lo necesita, aunque ese hijo sea ya adulto. Y si eres una buena madre y conoces bien a tu hijo sabrás, incluso sin preguntarle, si le pasa alguna cosa por la cual tú como madre debas preocuparte o simplemente ofrecerle tu apoyo.
Es muy bonito presumir de hijos y de nietos... pero cuantas mujeres hay (y por eso lo del título) que no ofrecen su cariño y su preocupación en momentos críticos de la vida de su hijo? No es mi caso, pero conozco alguno que otro.
Tener en quien refugiarte en momentos complicados de la vida, tener quien te aconseje cuando pasas por alguna duda o tienes algún problema, tener quien te pase una mano por encima del hombro o simplemente te haga una caricia y te dé un abrazo para que sepas que está ahí, para hacerte sentir que aunque seas adulto sigue preocupándose por ti...para mí eso es tener no una madre, sino una "madraza".
No hace falta parir a un hijo para darle todas esas cosas, ni hace falta tener el mismo ADN que tenga tu hija o tu hijo, para darle todo eso únicamente hace falta "amor".
Yo no llevo el mismo ADN que tiene mi madre, ni me ha podido dar su color de ojos o sus labios, por ejemplo. Pero me ha dado algo más importante que todo eso, me ha dado todo lo que conlleva el significado de esa palabra que antes he mencionado: "Amor".
Lo que sí es cierto, y yo que también soy madre puedo decirlo, es que a ser madre no nos enseña nadie. Nos enseña la experiencia y el tiempo. Ojalá los niños vinieran con un libro de instrucciones donde pusiera qué hacer si llora cuando es bebé o cómo actuar cuando ya tienen cinco o seis añitos y empiezan a sacar su genio. Todo sería mucho más fácil.
Lo que sí que tengo claro es que, aunque no sepa actuar en según que ocasiones, sí voy a saber hacerlo cuando necesite protección, ayuda y cariño tenga la edad que tenga y esté donde esté. Voy a ser una de esas madres pesadas que van a estar todo el santo día llamando por teléfono porque sé, que cuando ella sea adulta, sabrá valorarlo y me lo agradecerá.
Quiero hacerle un pequeño homenaje y a mi madre y decirle que ella ha sido y seguirá siendo mi mejor maestra:
Gracias mamá por ser como eres, por estar siempre ahí cuando te he necesitado, por tu paciencia, tu rectitud y tu cariño. He aquí una muestra de que no hace falta dar a luz a un hijo para ser una buena madre (con estas lineas también incluyo a mi padre). Os quiero mucho.
Todo mi respeto a todas las madres del mundo.
viernes, 1 de enero de 2016
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Llega un momento en la vida de una mujer en la que después de pasar años dedicándose a la pareja y a los hijos se da cuenta de que se ha ol...
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Hoy en día nos resulta habitual escuchar hablar sobre el machismo de muchos hombres en cualquier programa de televisión, en las redes social...
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Seguro que todo el que lea esto habrá escuchado alguna vez aquello de "Madre no hay más que una" pero...hasta qué punto es cierto ...
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Uno de los derechos que nos ha costado más conseguir a las mujeres ha sido el derecho a la educación. Antiguamente en los países occidenta...
























