domingo, 21 de febrero de 2016

¿Como que uno no es ninguno?

Una de las cosas que más rabia me da es que cuando voy por la calle y me encuentro con alguien conocido se dedique a darte consejos o te indiquen lo que tienes que hacer con tu vida como si existiera un patrón que todo el mundo tenemos que seguir. 
Desde el momento en que te ven que vas con pareja la pregunta que te hacen es..."¿Para cuando la boda?", una vez que te has casado o estás junta y llevas más de un año viene la siguiente.."¿Para cuando esperas a traer familia?", y cuando vas con tu niña de la mano viene la que más me irrita: "¿Para cuando un hermanito?...mujer, que una no es ninguna!". Y entonces es cuando a mí me dan ganas de contestar: "¿Perdona?¿Que una no es ninguna?¿Y eso quién lo dice, tú?".






Una te cambia la vida desde el minuto uno de su existencia, desde la primera vez en que te mira de esa forma tan dulce y tú, todavía sin saber ni cómo actuar, estudias la manera de cogerla por primera vez...
Una es pasarte las horas contemplándola dormir en su cuna y querer que se detenga el tiempo mientras piensas en cómo será esa criaturita de mayor, es cogerla en brazos y sentir la fragilidad de su diminuto cuerpo mientras te viene ese olor tan peculiar que tienen los bebes...
Una es quedarte con la boca abierta la primera vez que pronuncia la palabra "mamá", como si en vez de hablar tu idioma, ese ser estuviera descubriendo un idioma nuevo, es saltar de alegría porque por fin lo ha dicho, por fin lo ha pronunciado....





Una es levantarte una y mil veces por las noches para calmarla cuando llora o arroparla cuando hace frío, son muchas nanas cantadas intentando que se duerma mientras ella te mira con los ojos como platos pidiéndote jugar con ella...
Una es la preocupación de que no le baje la fiebre y salir corriendo con ella de madrugada....
Una es la alegría de verla dar sus primeros pasos y al mismo tiempo estar en un sinvivir para que no se de con el pico de la mesa..
Una es la impaciencia por verla salir de la guardería en su primer día porque dos horas te parecen un mundo a ti que llevas dos años sin separarte de ella ni un sólo instante...




Una es dedicarle horas a enseñarle a cómo se coge un lápiz mientras ella te dedica sus mejores obras de arte...
Una es aprender a ponerte seria con ella y reñirla cuando se lo merece mientras le estás enseñando valores como el respeto, la comprensión, la paciencia y la seguridad en sí misma.
Una es el orgullo que se siente cuando te abraza y te da un beso al llegar del colegio mientras te explica sus aventuras diarias, es la satisfacción que se siente cuando hablas con sus maestros y te dan la enhorabuena por la hija que tienes...






Una son horas de juegos y risas en la alfombra del salón mientras merendamos..
Una es la que te enseña que a veces los adultos no sabemos disfrutar de lo más sencillo e importante en la vida: jugar, reír, soñar, compartir...
Una es la que te empuja a hacer muchas cosas que si no fuera por ella no harías..
Una es aprender a tener paciencia y sorprenderte de que tienes más de la que jamás te habrías imaginado...






En definitiva...para mi " UNA LO ES TODO". 

Es mi felicidad, lo más grande que tengo: MI HIJA.

¿Quién se atreve a decirme ahora que "una no es ninguna"?




domingo, 7 de febrero de 2016

¿Somos machistas las mujeres?

Hoy en día nos resulta habitual escuchar hablar sobre el machismo de muchos hombres en cualquier programa de televisión, en las redes sociales, en una conversación cotidiana...
Normalmente las mujeres somos las primeras que acusamos a los hombres de machistas pero...¿nos hemos parado a pensar alguna vez que muchas de nosotras también somos machistas?






En los actos de nuestro día a día, en nuestra forma de pensar y de actuar, las mujeres también somos algo machistas aunque no nos demos cuenta de ello. Quizá nos ocurre porque a las mujeres de mi generación todavía nos han educado viendo a nuestra madre ejerciendo labores en nuestra casa (aunque también trabajara fuera de casa) mientras que nuestro padre no sabía ni en qué armario de la cocina se guardaba la sal.







Aunque las mujeres de nuestra generación hemos avanzado mucho respecto a nuestras madres en ese sentido, muchas veces seguimos prefiriendo hacer según que cosas nosotras antes que mandárselas a ellos. Con esto no quiero decir que los hombres no ayuden en casa, que sí que lo hacen, simplemente es que hay veces que no acaban de hacer las cosas como a nosotras nos gusta y preferimos hacerlas nosotras por ellos. 








No me digáis que no da rabia encontrarte la colada mal tendida y saber que te vas a tener que dedicar a planchar mucho más rato sólo porque nuestra pareja, nuestro "marido moderno", nos ha hecho el favor de tenderla...! ¿Pero a quién queremos engañar? Nosotras presumimos de que nuestras parejas nos ayudan, de que les tenemos bien enseñados, en definitiva de haber qué mujer es la que tiene al marido ideal. 
Sí, no me digáis que no...! Nos encanta presumir de lo modernas que somos, es como una competición..!






Lo que sí hay que decir es que igual que hay muchas cosas que a algunos hombres no se les dan bien, hay otras que las hacen mejor que nosotras. Todo hay que decirlo. Pero hay una cosa de la que presumimos las mujeres y creo que llevamos razón: los hombres no saben hacer dos cosas a la vez. Se agobian. Vamos a ver...¿Cuantas de vosotras no ha estado al mismo tiempo hablando por el móvil, haciendo la comida y vigilando a su bebé al mismo tiempo? Pues todas! Y no se nos pega la comida! A ellos sí! 
Las mujeres estamos acostumbradas a hacer un montón de cosas a la vez sin agobiarnos..




En fin, en lo que creo que estamos todas de acuerdo es en que "¡vivan los hombres modernos!", los que saben cocinar, planchar, limpiar, cuidar de los hijos, tender la ropa...(cada uno a su manera)...
Y también estaremos de acuerdo en que muchas de nuestras madres y nuestras abuelas hubiesen querido que en su generación los hombres les ayudaran tanto como nos ayudan ahora los nuestros...¡Al menos que superan dónde estaba la sal!!
¡Hasta la próxima!










Haciendo Balance

Llega un momento en la vida de una mujer en la que después de pasar años dedicándose a la pareja y a los hijos se da cuenta de que se ha ol...