Parece mentira que en el siglo XXI todavía pongan travas a una mujer a la hora de darle la oportunidad de reincorporarse a la vida laboral después de haber sido madre.
Quizá muchas mujeres piensen.."no es mí caso" pero seguramente habrán muchas que al leer esto se sientan identificadas conmigo.
Una mujer de unos treinta y tantos años, después de haber sido madre, se encuentra con un montón de muros para que la contraten en una empresa. Pero.. por qué? Esa es la pregunta. Y la respuesta que muchas veces te dan es: "...no, es que, un empresario no puede permitirse el lujo de arriesgarse en contratar a una mujer que sea madre y en edad de serlo, porque normalmente faltan mucho a su puesto de trabajo para cuidar a sus hijos, llevarlos al médico si se ponen malos...".
¿Qué hay de verdad en todo esto? Sí. es cierto que muchas veces no nos queda otra, pero otras muchas nos las arreglamos con los abuelos ("benditos abuelos", porque si no fuera por ellos esta sociedad no avanzaría como avanza). También existen las guarderías, las vecinas cariñosas que en un momento dado te echan una mano...
También es cierto que un empresario, y más en los tiempos que estamos, no puede arriesgarse a contratar a una persona que quizá le falte muchos días o le coja la baja por maternidad..., al fin y al cabo, son pérdidas para él. Tendría que contratar a otra persona para que cubra nuestra baja y es doble coste. Entonces... qué hacemos? Nos quedamos de brazos cruzados y seguimos en casa de marujas todo el santo día aunque seamos capaces de trabajar y llevar una casa al mismo tiermpo, solo porque se ha impuesto la ley de..."No. Lo siento. Tienes experiencia pero prefiero contratar a una chica de veinte". No creo que esa sea la solución. Nosotras somos capaces de todo, pero a veces no nos lo creemos, y eso, juega en nuestra contra.
¿No sería posible que, tanto por una parte como por la otra, nos pusiéramos deacuerdo..? ¿No sería posible que, ahora que estamos en campaña electoral, a alguno de nuestros políticos se le ocurriera la brillante idea de ofrecer ayudas a los empresarios que contratasen mujeres en edad de ser madre, para que así éstos no se vieran en esa tesitura tan machista de tener que decir que no? Porque al final, esto es lo que pasa. Se crea una idea de machismo que no existe. Simplemente cada cual mira por su propio beneficio. Y quienes salimos perjudicadas..? Siempre las mismas. Las que somos madres, con experiencia laboral (cada cual con la suya), con ganas de darles a nuestros hijos todo lo que sea necesario para que vivan lo mejor posible y sin ninguna necesidad..., sin lujos..., pero sin necesidad.
Más de una lágrima han derramado mis ojos por esas putas ganas de trabajar, de llamar a puertas, de tener entrevistas de trabajo de largas horas en las que les cuentas tu vida "de pe a pa" (porque eso sí, de preguntas te las hacen todas), y al final, después de decirte que te van a contratar a modo de prueba (que me parece estupendo), se enteren de que tienes un hijo y ni siquiera te llamen para decirte que no te molestes en asistir al puesto de trabajo el día que te habían dicho anteriormente. Sí, señores, así es la vida. Al menos, así es la vida de muchas mujeres que, como yo, quieren trabajar, darle todo a sus hijos, no sentirse prisioneras en una casa sólo limpiando o cocinando...las mujeres valemos para algo más, y creo que a estas alturas de la historia, ya lo hemos demostrado.
Y como yo tantas otras.., mujeres muy bien preparadas académicamente, o mujeres que no lo están tanto, pero que tienen unas manos de oro para limpiar, cocinar, planchar, coser...a las que se les cierran puertas sólo por el hecho de ser madres.
Ellos se lo pierden!
Más de una lágrima han derramado mis ojos por esas putas ganas de trabajar, de llamar a puertas, de tener entrevistas de trabajo de largas horas en las que les cuentas tu vida "de pe a pa" (porque eso sí, de preguntas te las hacen todas), y al final, después de decirte que te van a contratar a modo de prueba (que me parece estupendo), se enteren de que tienes un hijo y ni siquiera te llamen para decirte que no te molestes en asistir al puesto de trabajo el día que te habían dicho anteriormente. Sí, señores, así es la vida. Al menos, así es la vida de muchas mujeres que, como yo, quieren trabajar, darle todo a sus hijos, no sentirse prisioneras en una casa sólo limpiando o cocinando...las mujeres valemos para algo más, y creo que a estas alturas de la historia, ya lo hemos demostrado.
Y como yo tantas otras.., mujeres muy bien preparadas académicamente, o mujeres que no lo están tanto, pero que tienen unas manos de oro para limpiar, cocinar, planchar, coser...a las que se les cierran puertas sólo por el hecho de ser madres.
Ellos se lo pierden!
En fin.., no me pararán. No me dá la gana que nadie me frene. Nadie lo ha hecho hasta hora y nadie lo hará. Estudiaré, me prepararé, y nunca, sobre todo nunca, dejaré de luchar.





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