Siempre tendemos a pensar en cómo serán el día de mañana nuestras hijas, pero...¿nos imaginamos realmente cuales serán sus prioridades y su manera de pensar? El papel que jugamos las madres y padres es esencial, aunque también influirá mucho la manera de pensar que tenga la sociedad futura.
Me imagino que la sociedad no tendrá la misma manera de comunicarse que tenemos ahora, y eso será una de las cosas que influirán en su carácter y en su forma de ser.
¿Alguien se imagina a una chica en el futuro mandándose cartas escritas con su novio? Para nada, pues eso puede ser un ejemplo.
Hoy en día todo el mundo se comunica por Internet, por móvil, y se han perdido las costumbres antiguas, pero es que en un futuro, quizá lo antiguo sea el móvil.
En el tema laboral supongo que también habrán muchos cambios. Estoy convencida que las mujeres del futuro sabrán defender bien sus intereses, entre otras cosas, porque están viendo desde pequeñas como sus madres defendemos los nuestros.
Además, la formación que se les da hoy en día a los niños y niñas, aunque nos parezca que no, es mucho más avanzada en cuanto a conocimientos se refiere. Por dios...! Pero si con dos añitos ya les están enseñando inglés en las guarderías...! Yo no supe los colores hasta los diez años...
¿Y qué me decís de las clases extraescolares? Porque la mayoría de madres están obsesionadas con que sus hijas aprendan todo lo que ellas no aprendieron de pequeñas: gimnasia rítmica, música, clases de baile, refuerzo de inglés...! Si es que no las dejamos tranquilas...!
Me paro a pensar en cómo vivirán nuestras hijas el día de mañana su maternidad. Seguro que totalmente diferente a la nuestra. Para empezar, ya no tienen porque tener relaciones con un hombre para quedarse embarazadas, con eso del avance de la ciencia, las estructuras familiares también están empezando a cambiar y la mujer que no quiera estar con un hombre pero sí quiera ser madre lo va a tener muy fácil. Seguro que muchas de ellas se lo plantearán en serio y serán también muchas las que decidan ser madres solteras gracias a la fecundación in vitro. Hoy en día también las hay, pero todavía no es lo más corriente. Estoy segura que dentro de quince o veinte años será lo más normal del mundo (no digo que ahora no lo sea).
En fin, las mujeres del futuro dependerán muchísimo de la forma en que ellas hayan sido educadas. Formemos a esas niñas de hoy con valores fundamentales que serán los que hagan de ellas mujeres de bandera el día de mañana. Enseñemoslas a respetar a los demás, a saber escuchar, a ser solidarias, a empatizar con otras niñas, a no ser egoistas, a respetar a los padres y a los mayores ya sean abuelos, maestros, personas de la calle...
Enseñemos a respetar también al sexo opuesto, pues que nosotras queramos que respeten las libertades de las mujeres no quiere decir que no deban respetarse también las de los hombres. Sólo de esa forma conseguiremos que sean personas totalmente libres.






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